ÚLTIMAS ACTIVIDADES CULTURALES DE AGOSTO
Dice el refrán que “no sólo de pan vive el hombre”. Un dicho que para mi está vigente hoy en día más que nunca, cuando la situación económica, ha provocado un desboque en recortes en materia de cultura y ocio participativo. El “tijeratazo” en estas materias ha sido dramático en demasiados municipios de nuestro entorno, auspiciados por una teoría según la cual lo fundamental es atender los servicios básicos, en muchos casos, limpieza viaria y poco más.
Esta misma línea de gasto la han seguido entidades como la Diputación Provincial de Huelva, en la que la reducción en el presupuesto en cultura ha sido muy importante, en lo que se refiere al apoyo a los municipios de su ámbito. Política equivocada, pues debería apoyar más los eventos de los Municipios (que es su verdadera función) y no dedicarse casi exclusivamente a difundir su propia imagen, a través de macro y faraónicos espectáculos, como si fuera una institución independiente de los Municipios que la sostienen.
De esta forma la oferta cultural y de ocio se ha reducido bastante, generando una fuerte paralización en las empresas del ramo, eliminando una fuente de ingresos importante a un gran número de personas que tenían un proyecto de vida basado en la creación y el arte. Y no me refiero aquí a los grupos, compañías o personajes mediáticos que llenan las arcas de la SGAE, sino a pequeñas compañías de teatro, cantautores locales, payasos, pequeñas empresas de animación y ocio, grupos de música aficionados y un sinfín de profesiones y profesionales, que se sacaban unos ingresos con sus aportaciones artísticas.
Por tanto poca visión aquella que reduce los servicios básicos a la limpieza, la seguridad y poco más – afortunadamente nuestra cultura no es calvinista. En parte porque el ser humano necesita divertirse y tener espacios de ocio donde relacionarse, donde también poder desarrollar sus virtudes artísticas, incluso emocionarse y enamorarse en torno a la música, o curiosear nuevas formas de vida u observar diferentes maneras de danza y folclore y, por qué no, donde vivir o soñar otros paisajes, otros espacios, otros tiempos, otras vivencias, a través de un libro, un teatro o acudiendo al cine. Y en parte porque forja un movimiento económico que genera empleo numeroso, no sólo en el entorno al arte, sino también a través de la hostelería, indirectamente.
En esta línea, frente a las tentaciones reduccionistas en la política cultural que nos rodea, desde la Concejalía de Juventud y Cultura -las cuales tengo la suerte de llevar en el Ayuntamiento de Aljaraque- hemos mantenido varias actividades culturales en la última semana de agosto, como son la finalización del concurso de Graffiti, la extensión de la Muestra de Danzas de Villablanca y El Encuentro Local de Música Joven, en los días 25 y 27 de agosto, así como el cierre del ciclo de Cine de Verano, que se culmina el jueves, 2 de septiembre, en el Núcleo de la Dehesa Golf.
Una serie de actividades en las que la falta de difusión ha empañado – y evidentemente las difíciles circunstancias económicas- el éxito de público que debieran tener, pero que han derrochado creación y arte alternativo, a través de grupos locales de música – varios de ellos de la mano de nuestra Escuela Municipal de Música y Danza-, también de grafiteros jóvenes de nuestro municipio, junto con la exhibición de unas formas de danza diferentes en colorido y plasticidad, venidas de zonas tan diferentes de nuestro planeta como de la Siberia rusa o la propia Venezuela.
Ocio, diversión y arte para que no nos invada la moda de las deportaciones a la francesa. Apoyemos la cultura, como la manera más interesante de abrir nuestras mentes a otras formas de vida, pues nos acerca la comprensión del otro, o la otra, y nos educa en la paz y en la tolerancia. Desde aquí gracias a todos y a todas las artistas y creadores por promover estos valores, tan olvidados en estos días de egoísmo e insolidaridad.
